El salón de plenos del Ayuntamiento de Alcalá de Henares fue el escenario de la entrega de la Beca de San Diego, otorgada por la Hermandad Franciscana de Nuestro Padre Jesús Resucitado, Nuestra Señora de la Salud y el Perpetuo Socorro, y San Diego de Alcalá. En esta ocasión, el beneficiario fue el niño Erick Ruiz Rubio, quien sufre de una grave lesión cerebral conocida como Leucomalacia Periventricular Moderada.
La alcaldesa, Judith Piquet, presidió el acto en presencia de autoridades locales y miembros destacados de la comunidad, como los tenientes de alcaldesa Isabel Ruiz Maldonado y Gustavo Severien, el vicario general del Obispado Alberto Raposo, el hermano mayor de la Hermandad del Jesús Resucitado Gregorio Manzanares, y el presidente de la Fundación Antezana, Asensio Esteban, quien fue el encargado de entregar la beca. Esta beca, creada con el propósito de ayudar a niños en situaciones especiales o necesitados de tratamientos médicos costosos, se concede en el marco de la festividad de San Diego de Alcalá, que se celebra el 13 de noviembre.
Erick recibió una ayuda de 2.800 euros, fruto de acciones solidarias y donativos, que permitirá a su familia costear las terapias y cuidados especiales que necesita para hacer frente a los efectos de su lesión, como la rigidez en sus extremidades, las crisis epilépticas, la hiperactividad y la disminución del campo visual, entre otros desafíos.
La alcaldesa agradeció a la hermandad por su gesto de generosidad y fraternidad al conceder esta beca, destacando la labor benéfica y asistencial que realizan las cofradías locales. También expresó su gratitud hacia la Fundación Antezana, por ser un ejemplo de ayuda a quienes más lo necesitan.
Por encima de todo, Piquet dedicó palabras de reconocimiento a Erick y su familia, elogiando su coraje, alegría y amor por la vida. Animó al niño a seguir adelante, destacando su esfuerzo, valentía, paciencia y ganas de vivir como inspiración para todos los presentes.
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