Francisco Jiménez de Cisneros, también conocido como el Cardenal Cisneros, fue una figura destacada en la corte y la Iglesia de Castilla durante su tiempo. A pesar de su posición de poder, siempre mantuvo su humildad como fraile franciscano.
Este influyente personaje, hombre de confianza de Isabel la Católica, dejó un legado imborrable en la ciudad de Alcalá de Henares. Fue él quien transformó esta ciudad en un referente universitario, creando lo que hoy conocemos como la ciudad universitaria.
Cisneros no solo se destacó por su labor en el ámbito educativo, sino también por su compromiso en mejorar la eficiencia de la administración pública y combatir la corrupción. A pesar de su posición privilegiada, llevaba una vida espartana, incluso manteniendo su hábito de lana en los consejos de gobierno.
Su legado perdura en la historia como uno de los impulsores de la educación universitaria en España y como un ejemplo de integridad y compromiso con el bien común. La figura de Francisco Jiménez de Cisneros sigue siendo recordada y admirada por su contribución a la sociedad de su época.
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