Con más de 200.000 habitantes y convertida en epicentro turístico por la Semana Cervantina, Alcalá de Henares refuerza su dispositivo de seguridad para hacer frente a las multitudes que llenan sus calles hasta altas horas de la madrugada.
La Policía Local ha desplegado un operativo especial para garantizar la seguridad en la ciudad. El turno de noche inicia con el reparto de servicios, donde se detalla la logística que incluye refuerzos con compañeros que permanecen en servicio desde las ocho de la tarde hasta altas horas de la madrugada.
El Oficial Daniel, uno de los agentes involucrados en el dispositivo, confirma la envergadura de la operación, que se extiende desde las diez de la noche hasta las ocho de la mañana. Durante la jornada, las patrullas atienden llamados en distintas zonas como la Avenida de los Reyes Católicos, donde se enfrentan a situaciones delicadas como la de una madre y su hija alertando sobre un individuo que las está increpando.
La ruta de vigilancia continúa por puntos estratégicos como el Parque de Magallanes, conocido por ser lugar de reunión de jóvenes pertenecientes a bandas juveniles. Durante los controles rutinarios, los agentes se topan con situaciones desafiantes como la de un joven sin documentación que se muestra a la defensiva.
La colaboración con la Policía Nacional se hace evidente en un control de alcoholemia preventivo en el Arco de San Bernardo, una práctica habitual para mantener la seguridad en la ciudad. El operativo logra detener a un individuo conduciendo con un permiso de conducir falso y dando positivo en alcohol.
Mientras Alcalá de Henares vive sus días más cervantinos, los agentes continúan vigilantes, combatiendo la delincuencia en medio del bullicio festivo y el legado histórico de sus calles. La ciudad no duerme, y la seguridad es una prioridad en cada esquina.
FUENTE




